Recientemente se han cumplido los primeros cuatro meses desde que entró en escena la nueva propuesta de Google para plantar cara al gigante de las redes sociales, Facebook, con un producto denominado Google Plus, o también G+.

Como con todo lo que hace la empresa del diez elevado a cien, durante estos primeros meses de vida, muchas voces se han alzado para posicionar rápidamente a esta nueva red social privativa, centralizada, etc. como la triste candidata a destronar a la líder. Pero parece que incluso con ese enorme apoyo de cientos de miles de recomendadores, no están consiguiendo los resultados esperados. Todavía queda mucho Facebook.

Y, ¿por qué? Pues bien sencillo… con hacer un poco de memoria ya se encuentra un hecho muy similar: Hace más de un año, se anunciaba Diáspora*; un servicio de red social “distribuido” (o eso pretendía ser) que iba a plantarle cara al todopoderoso Cara-libro. Su modelo necesitaba financiación, que rápidamente consiguieron a través de generosas donaciones. Incluso los de Mountain View apostaron, tras su (enésimo) fallo por penetrar en el mundo de los perfiles virtuales, por financiar clavos echados por terceros en las carreteras por las que transita Facebook con mucha libertad.

Obviamente, ahí sigue estando Diáspora* sin terminar de despegar como se había augurado y sin comer mucho terreno a nadie. Eso sí, ahora con la puesta en escena de la propuesta de Google, las consiparanoias han llegado a comparar el diseño de G+ con el de D*, levantando así las sospechas sobre el trasfondo que hay con todo ese revuelo que causó Diáspora*.

Nunca se sabe hasta donde llegan las campañas de marketing.

Por otra parte, en el ámbito nacional, hace tiempo que ocurrió lo mismo: la red número uno a finales del 2008 ha dejado de ostentar ese puesto desde hace ya muchos años (en Internet el tiempo vuela). La penetración de la red de Mark Zuckerberg en España ha dejado a la red de Zaryn Dentzel (cofundada por otros más) relegada a ser lo que siempre ha sido, una red “privada” para adolescentes españoles.

Pero sin duda, en el ámbito de la Privacidad, Seguridad y Calidad, las cosas siguen igual de bien -gracias a las continuas innovaciones que se desarrollan en la Plataforma Social “TuEntidad.es”– y de mal -es la única propuesta que incluye como fundamentos elementales esas tres políticas-, lo que deja un panorama dantesco pero claro:

Siempre que un servicio de red social esté capitaneado por una empresa -directa o indirectamente-, tendrá carencias en torno a la Privacidad, a la Seguridad y a la Calidad. La única solución que a día de hoy ofrece servicios que cumplen a rajatabla esas políticas existe y continua viva por detrás de aquellos portales donde os toman el pelo, el dinero, los contenidos digitales, la información que compartes y la que no.

¿No vas a darte cuenta nunca?